Estudio confirma punto de no retorno climático Ártico

Estudio confirma punto de no retorno climático Ártico

Un estudio científico publicado el 19 de diciembre de 2025 revela que incluso reduciendo la concentración de dióxido de carbono hasta niveles preindustriales, el Ártico mantendría una porción significativa del calentamiento ya experimentado. La investigación combina datos históricos con nueve modelos climáticos globales del proyecto CDRMIP (Intercomparación de Modelos de Remoción de Carbono), concluyendo que parte del cambio climático en regiones polares podría ser irreversible. Los resultados muestran que la región ártica conservaría alrededor de 1,5 grados Celsius de calentamiento adicional incluso después de enfriar el planeta a niveles previos a industrialización. Esta conclusión obliga replantear estrategias climáticas globales, priorizando adaptación costera inmediata ante persistencia de pérdida de hielo marino.

Amplificación Ártica: Calentamiento Cuatro Veces Más Rápido

El Ártico es la zona del planeta que más rápidamente se transforma bajo calentamiento global. Los científicos hablan de amplificación ártica para describir cómo la región polar norte se calienta de tres a cuatro veces más rápido que el promedio global. Este calentamiento es evidente: en cuatro décadas, la extensión del hielo marino ártico se ha reducido aproximadamente 13 por ciento por década. El grosor del hielo perenne ha disminuido casi dos tercios de su volumen original. El permafrost está descongelándose rápidamente en muchas zonas, liberando gases de efecto invernadero atrapados durante milenios y alterando ecosistemas locales.

Estos cambios dramáticos no solo afectan biodiversidad, comunidades indígenas o vida silvestre de la región. La pérdida de hielo marino significa que la superficie oscura del océano absorbe más radiación solar, acelerando el calentamiento en círculo vicioso. La alteración de diferencias de temperatura entre Ártico y latitudes más bajas influye en circulación atmosférica y oceánica. Estudios señalan que cambios árticos pueden intensificar eventos meteorológicos extremos al sur, modificando corrientes en chorro y patrones de lluvias. Las proyecciones indican que el Ártico continuará calentándose intensamente durante el siglo XXI, con posibilidad de veranos prácticamente sin hielo marino hacia mediados de siglo si tendencias persisten.

Simulaciones con Nueve Modelos Climáticos Globales

Para investigar si eliminar dióxido de carbono del aire podría deshacer el calentamiento ártico, un equipo internacional llevó a cabo simulaciones con nueve modelos climáticos globales. Estos modelos forman parte del proyecto CDRMIP bajo iniciativa CMIP6, utilizada para evaluar escenarios climáticos. En sus experimentos, aumentaron gradualmente concentración de CO₂ hasta nivel muy alto y luego la redujeron hasta valores preindustriales, imaginando pico de emisiones seguido por eliminación masiva de carbono. Los resultados fueron reveladores: al devolver concentraciones de CO₂ a niveles preindustriales, la temperatura del Ártico no volvió completamente a su estado inicial.

“En el Ártico, la extensión de hielo marino se ha reducido cerca de un 13 por ciento cada década mientras que el grosor del hielo ha bajado cerca de dos tercios.” — Datos observacionales últimas cuatro décadas

Calor Residual y Pérdida Permanente de Hielo

En promedio, la región ártica conservó alrededor de 1,5 grados Celsius de calentamiento adicional, incluso después de enfriar el planeta a niveles previos a industrialización. Habría un exceso que no desaparece con reducción de CO₂. También persistiría aumento en humedad. Las precipitaciones se mantuvieron aproximadamente 0,1 milímetros por día por encima de valores originales. Aunque parezca poco, acumulado equivale a unos 36 milímetros extra anuales, suficiente para afectar hielo estacional y ecosistemas locales.

Durante fase de CO₂ elevado, el incremento de temperatura promedio en Ártico llegó a ser aproximadamente el doble del promedio mundial. Esto concuerda con amplificación ártica observada, y significa que al enfriar, el Ártico retiene calor acumulado. El estudio encontró que tras eliminación hipotética de CO₂, el hielo marino no recuperaría totalmente su extensión original. Faltaría alrededor de un millón de kilómetros cuadrados de hielo que no lograría regenerarse. Una zona equivalente a casi dos veces superficie de España quedaría sin hielo permanentemente.

Histéresis Climática y Bucles de Retroalimentación

La respuesta está en inercia del sistema climático y bucles de retroalimentación. Un concepto clave es histéresis climática: el camino de vuelta, enfriar el clima, no es imagen inversa del camino de ida. En el Ártico, al calentar se desencadenan cambios que no se deshacen linealmente al enfriar. Cuando hielo marino se derrite, deja expuesto océano oscuro que absorbe más calor. Ese océano más cálido tarda mucho en volver a enfriarse. El calentamiento extra funde permafrost y capas de hielo terrestre, liberando más CO₂ y metano que añaden efecto invernadero adicional. Estos efectos hacen que aunque reduzcamos CO₂ atmosférico, el Ártico ya haya cruzado ciertos umbrales y mantenga condiciones más cálidas.

Esta pérdida residual tendría consecuencias. Con menos hielo, el océano seguiría absorbiendo más calor solar, dificultando recongelación y alterando patrones atmosféricos. Estudios previos indican que reducción permanente puede desplazar corrientes en chorro hacia latitudes más bajas, cambiando clima invernal en Europa, Asia y Norteamérica. Aproximadamente 15 por ciento de pérdida de hielo resultaría irreversible en escala de múltiples décadas. Que parte del calentamiento ártico resulte irreversible refuerza que no podemos contar con soluciones tecnológicas futuras para reparar completamente los daños. El tiempo es factor crítico: cada décima de grado evitada ahora cuenta. Los expertos enfatizan necesidad de reducir rápidamente emisiones en el presente, para no sobrepasar puntos de no retorno polares.

Enlaces de Interés

  • CDRMIP – Carbon Dioxide Removal Model Intercomparison Project
  • IPCC – Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático
  • AGU Publications – American Geophysical Union, publicador estudios climáticos
  • Nature Climate Change – Revista científica sobre cambio climático
  • NSIDC – National Snow and Ice Data Center, monitoreo hielo ártico