La revista Time anunció el 11 de diciembre de 2025 que los “Arquitectos de la IA” son su Persona del Año 2025, reconociendo a los ingenieros, desarrolladores y ejecutivos tecnológicos que transformaron la inteligencia artificial de una novedad tecnológica a una fuerza dominante en la economía global y la vida cotidiana. El reconocimiento incluye a ocho figuras destacadas: Jensen Huang de Nvidia, Sam Altman de OpenAI, Elon Musk de xAI, Mark Zuckerberg de Meta, Lisa Su de AMD, Demis Hassabis de DeepMind, Dario Amodei de Anthropic y la pionera Fei-Fei Li de Stanford y World Labs. La elección subraya cómo 2025 marcó el momento en que la inteligencia artificial dejó de ser un proyecto experimental para convertirse en una infraestructura fundamental que redefine desde la medicina hasta la gobernanza global, generando simultáneamente entusiasmo tecnológico y preocupaciones éticas profundas.
El Año en que la IA Alcanzó Madurez Masiva
El editor en jefe de Time, Sam Jacobs, explicó que la selección responde al momento histórico en que los desarrolladores de inteligencia artificial dejaron de debatir cómo crear esta tecnología para concentrarse en desplegarla masivamente. Durante 2025, el uso de ChatGPT se duplicó hasta alcanzar al 10 por ciento de la población mundial, mientras herramientas de codificación impulsadas por IA como Cursor y Claude Code transformaron la ingeniería de software. Las capacidades de los sistemas de inteligencia artificial se duplican aproximadamente dos veces al año según estudios recientes, permitiendo que tareas que antes requerían horas de trabajo humano puedan completarse ahora en segundos. Esta velocidad de adopción carece de precedentes en la historia tecnológica, comparable únicamente con la revolución de la computadora personal en los años ochenta o el surgimiento de las redes sociales en la década de 2000.
La ceremonia de investidura del presidente Donald Trump en enero de 2025 sirvió como escenario simbólico del poder político que ha alcanzado la industria de la inteligencia artificial. Entre los asistentes prominentes se encontraban los principales ejecutivos tecnológicos del país, quienes un día después del evento anunciaron desde la Casa Blanca el Proyecto Stargate, una inversión de hasta 500 mil millones de dólares para construir centros de datos de IA en Estados Unidos durante los próximos cuatro años. La iniciativa, liderada por SoftBank, OpenAI y Oracle, representa la mayor apuesta en infraestructura física de inteligencia artificial jamás realizada. Analistas como Thomas Husson de Forrester señalaron que 2025 fue el año en que la IA pasó de ser una tecnología explorada por adoptantes tempranos a formar parte de la vida cotidiana de una masa crítica de consumidores en todo el mundo.
“Este fue el año en que el potencial completo de la inteligencia artificial rugió a la vista, y cuando quedó claro que no habrá vuelta atrás ni opción de salida. Cualquiera que fuera la pregunta, la IA era la respuesta.” — Sam Jacobs, Editor en Jefe, Revista Time
Los Ocho Titanes que Redefinieron la Tecnología
Jensen Huang ocupa el centro de atención como director ejecutivo de Nvidia, la empresa más valiosa del mundo con un cuasi monopolio en los chips avanzados que alimentan el auge de la inteligencia artificial. Huang pasó de dirigir una compañía semi oscura especializada en procesadores gráficos para videojuegos a convertirse en figura clave de la geopolítica global, con el presidente Trump llamándolo regularmente por teléfono durante visitas de Estado. La infraestructura de Nvidia sustenta prácticamente todos los grandes modelos de lenguaje existentes, y la compañía casi cuadruplicó su producción de chips mientras solo duplicaba su plantilla laboral gracias al uso intensivo de herramientas de programación impulsadas por IA. Sam Altman de OpenAI completó la transformación de su organización al eliminar los límites de ganancias para inversores, allanando el camino para convertir a OpenAI en un coloso valorado en 500 mil millones de dólares que impulsa el estándar de facto de la industria con ChatGPT.
La lista incluye competidores directos que corren simultáneamente unos al lado de otros y unos contra otros. Lisa Su de AMD trabaja aceleradamente para construir un ecosistema de software que rivalice con el dominio de Nvidia, mientras Mark Zuckerberg integró agresivamente la inteligencia artificial en Meta para transformar las plataformas sociales más grandes del mundo. Elon Musk construyó centros de datos en tiempo récord para su empresa xAI, compitiendo ferozmente con OpenAI en una disputa pública sobre la dirección ética de la tecnología. Demis Hassabis lideró los avances de DeepMind en Google, incluyendo el lanzamiento de Gemini que los algoritmos insertaron directamente en la parte superior del motor de búsqueda más utilizado globalmente. Dario Amodei posicionó a Anthropic como el laboratorio fronterizo más consciente de la seguridad, con planes reportados de salir a bolsa con una valoración de 300 mil millones de dólares. Fei-Fei Li, pionera en visión computacional y codirectora del Instituto de IA Centrada en Humanos de Stanford, lanzó World Labs en 2024 para desarrollar modelos de IA que comprendan el mundo físico tridimensional.
“Cada industria lo necesita, cada empresa lo usa y cada nación necesita construirlo. Esta es la tecnología más impactante de nuestro tiempo.” — Jensen Huang, Director Ejecutivo, Nvidia
Avances Tecnológicos y Productividad Empresarial
Los logros técnicos de 2025 incluyeron aplicaciones que parecen rozar lo mágico. Sistemas de inteligencia artificial facilitaron la comunicación con ballenas mediante el análisis de patrones acústicos complejos, resolvieron un problema matemático no resuelto durante 30 años y superaron a los modelos tradicionales de predicción de huracanes en precisión y velocidad. La startup Cursor, fundada en 2022 por graduados del MIT, alcanzó mil millones de dólares en ingresos anuales gracias a su herramienta de codificación asistida por IA, convirtiéndose en una de las empresas de crecimiento más rápido de la historia. En Anthropic, los ingenieros utilizan Claude Code para ayudar a construir las siguientes iteraciones del modelo, con Claude escribiendo hasta el 90 por ciento de su propio código. Esta recursividad tecnológica representa un hito histórico donde las máquinas inteligentes participan activamente en su propia evolución y mejora continua.
Lisa Su de AMD declaró que 2025 fue el año en que la inteligencia artificial se volvió genuinamente productiva para las empresas, permitiendo ganancias reales de eficiencia más allá de las demostraciones experimentales. Las herramientas de codificación se volvieron tan poderosas que ingenieros en las principales compañías de IA las utilizan para prácticamente todos los aspectos de su trabajo diario. Michael Truell, director ejecutivo de Cursor, predijo que una de las historias más grandes de los próximos años será cómo las ganancias reales de productividad dentro de la ingeniería de software y codificación se aplicarán horizontalmente a otros sectores de la economía. Nick Turley, director de ChatGPT, señaló que con el 10 por ciento de la población mundial usando la herramienta, queda un 90 por ciento de mercado por conquistar, añadiendo que existe una demanda casi infinita de inteligencia en el mundo.
Concentración de Poder y Preocupaciones Éticas
La selección de Time también destaca las compensaciones preocupantes que acompañan este progreso acelerado. Cinco de los ocho reconocidos son multimillonarios cuya fortuna colectiva alcanza 870 mil millones de dólares según Forbes, gran parte acumulada durante los últimos tres años de fiebre por la inteligencia artificial. Esta concentración de poder económico y tecnológico en un puñado de líderes empresariales no tiene precedentes desde la Edad Dorada del capitalismo estadounidense a finales del siglo XIX. La cantidad de energía requerida para ejecutar estos sistemas drena recursos significativos, contribuyendo al cambio climático mientras los centros de datos consumen electricidad equivalente a ciudades enteras. Los empleos están desapareciendo en múltiples sectores, la desinformación prolifera a medida que publicaciones y videos generados por IA dificultan determinar qué es real, y ciberataques a gran escala son ahora posibles sin intervención humana directa.
Una encuesta de Yahoo YouGov realizada en octubre de 2025 reveló que el 53 por ciento de los estadounidenses cree que la inteligencia artificial probablemente destruirá a la humanidad algún día, mientras que el 63 por ciento considera probable que la IA se vuelva tan intelectualmente avanzada que los humanos no podrán controlarla. Existe una brecha generacional dramática en la adopción tecnológica: más del 82 por ciento de adultos de la Generación Z han utilizado chatbots de IA como ChatGPT, comparado con solo el 33 por ciento de sus padres y abuelos de la generación Baby Boomer. Anthony Aguirre, director ejecutivo del Future of Life Institute que trabaja en temas de seguridad de IA, expresó su preocupación al señalar que las principales compañías de inteligencia artificial están trabajando febrilmente para reemplazar humanos en cada faceta de la vida, y no están siendo tímidas al respecto. El presidente Trump capturó parte de esta incertidumbre colectiva en septiembre cuando declaró que si algo realmente malo sucede, simplemente culpen a la IA.
“No sabemos con certeza que encontramos la solución perfecta, pero el evento es revelador de todos modos. La naturaleza es muy creativa, y cuando intentamos desbloquear sus misterios, debemos hacerlo con los ojos bien abiertos.” — Anónimo, citado en contexto de desarrollo de IA
El mismo día de la inauguración presidencial de Trump, una empresa china poco conocida llamada DeepSeek lanzó un modelo de inteligencia artificial que rivaliza con las capacidades de competidores estadounidenses, sacudiendo los mercados financieros y generando un grito de guerra desde Silicon Valley. El evento subrayó que la inteligencia artificial ha emergido como posiblemente la herramienta más consecuente en la competencia entre grandes potencias desde el advenimiento de las armas nucleares. El presidente ruso Vladimir Putin declaró en 2017 que quien se convierta en líder en esta esfera se convertirá en gobernante del mundo, mientras China delineó planes para dominar el negocio de la IA desafiando la supremacía estadounidense en el sector. La administración Trump respondió revocando las órdenes ejecutivas del expresidente Biden sobre inteligencia artificial que requerían que los desarrolladores compartieran resultados de pruebas de seguridad con el gobierno federal, argumentando que las regulaciones sofocarían la innovación.
Time deliberadamente seleccionó personas en lugar de la tecnología misma, aunque había precedentes para elegir conceptos abstractos como Persona del Año. En 1982, la computadora personal fue nombrada Máquina del Año por su rápida transformación de la sociedad, y en 1988 la revista eligió a la Tierra en Peligro como Planeta del Año. Jacobs argumentó que 2025 representa la tercera ocasión en que Time honra un momento clave en la revolución tecnológica del último medio siglo, siguiendo el surgimiento de la computadora personal y la aparición de comunidades digitales capturada famosamente cuando Time nombró a Tú como Persona del Año en 2006 con una portada de espejo. La retrospectiva muestra cuán prescientes fueron esas selecciones, y Jacobs expresó confianza en que la historia juzgará la elección de los Arquitectos de la IA con similar perspectiva como un punto de inflexión civilizatorio que alteró permanentemente la trayectoria de la humanidad en formas que apenas comenzamos a comprender.
Enlaces de Interés
- Time Magazine – Person of the Year 2025 – Artículo oficial explicando la selección de los Arquitectos de la IA
- OpenAI – Organización líder en desarrollo de inteligencia artificial y creadora de ChatGPT
- Nvidia Corporation – Empresa más valiosa del mundo especializada en chips para inteligencia artificial
- Anthropic – Laboratorio de investigación de IA enfocado en seguridad y desarrollo responsable
- Stanford HAI – Instituto de IA Centrada en Humanos de la Universidad de Stanford

