La vida en la Tierra representa el fenómeno más extraordinario conocido en todo el universo observable. En efecto, nuestro planeta alberga millones de especies que han evolucionado durante 3.800 millones de años en una danza continua de adaptación y supervivencia. Desde bacterias microscópicas hasta ballenas gigantes, cada organismo ocupa un lugar único en la red de la existencia.
Además, los ecosistemas terrestres funcionan como sistemas interconectados donde cada especie cumple funciones esenciales. La desaparición de un solo eslabón puede desencadenar efectos en cascada impredecibles. Por lo tanto, comprender cómo funciona la vida resulta fundamental para proteger el único hogar que conocemos en la inmensidad del cosmos.